NOTICIACRISTIANA.COM.- Existe una tensión profundamente arraigada entre dos facultades humanas esenciales: la fe y la razón. Por un lado, el secularismo moderno frecuentemente presenta la razón como la única fuente legítima de conocimiento, relegando la fe al ámbito de la superstición irracional.
Por otro lado, algunos círculos cristianos han cultivado una sospecha hacia el intelecto, promoviendo una fe que privilegia la experiencia emocional por encima del compromiso intelectual. Esta dicotomía plantea una pregunta crucial para todo creyente pensante: ¿Nos exige la Biblia elegir entre creer con el corazón o pensar con la mente?
Las Escrituras presentan la fe y la razón no como facultades antagónicas, sino como dimensiones complementarias de la persona humana, ambas dotadas por el Creador y destinadas a operar en armonía en la búsqueda de la verdad. Cada una cumple un rol distintivo pero coordinado en el conocimiento de Dios y de Su mundo.
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Don divino para explorar la creación

Contrariamente a la percepción de que el cristianismo desprecia la dimensión intelectual, la Biblia consistentemente afirma el valor de la razón como un don divino.
Cuando Jesús es interrogado sobre el gran mandamiento, responde citando el Shemá Israel, pero con una adición crucial: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas y con toda tu mente» (Lucas 10:27). Esta inclusión explícita de la dimensión intelectual en la expresión suprema de la devoción humana a Dios es profundamente significativa. La mente no es una facultad que deba ser anulada en la relación con Dios, sino consagrada .
El apóstol Pablo, lejos de desestimar la racionalidad, la emplea consistentemente en su ministerio. En Hechos 17:2-3, Lucas registra que Pablo, «como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo discutió con ellos basándose en las Escrituras, explicando y presentando evidencia de que era necesario que el Cristo padeciera y resucitara de los muertos». El término «discutir» (dialégomai) implica un intercambio racional, un diálogo lógico.
El Salmo 19:1 proclama: «Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos». Romanos 1:20 desarrolla esta idea, afirmando que «lo invisible de él, su eterno poder y deidad, se hace claramente visible desde la creación del mundo, siendo entendido por medio de las cosas hechas«. Este «entender» (noéo) es un acto de la razón humana que, a través de la observación del orden natural, puede inferir la existencia de un Creador inteligente. La razón, por tanto, es la facultad que Dios ha designado para reconocer Su huella en la creación .
La fe más allá de la razón
Si la Biblia valora la razón, también reconoce sus límites y la necesidad de una facultad que trascienda lo puramente empírico-racional.
Hebreos 11:1 proporciona la definición canónica: «Es, pues, la fe la certeza (hypóstasis) de lo que se espera, la convicción (élenchos) de lo que no se ve».
Lejos de ser un «salto al vacío» irracional, la fe bíblica constituye una forma de conocimiento basada en la confianza en la fiabilidad del que promete. La hypóstasis sugiere una base sólida, una realidad substancial; el élenchos implica una convicción basada en evidencia . La fe es racional en el sentido de que responde adecuadamente a la evidencia de la fiabilidad de Dios.
La razón humana, afectada por la finitud y el pecado, encuentra sus límites frente a las realidades trascendentes. Isaías 55:8-9 declara: «Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos».
La fe cristiana no es creencia en lo absurdo, sino confianza en un testigo digno de crédito. Cuando Dios habla, la respuesta apropiada es la fe, independientemente de si la razón puede comprender plenamente el contenido de la revelación.
Cuando la fe ilumina a la razón y la razón sirve a la fe

La verdadera relación entre fe y razón no es de oposición sino de colaboración, donde cada cual cumple su función específica dentro de un marco integrado de conocimiento.
La fe proporciona los fundamentos metafísicos y epistemológicos (Dios existe, se ha revelado, la Biblia es Su Palabra), mientras la razón opera dentro de ese marco para explorar el mundo, interpretar la Escritura y aplicar la verdad a la vida. Como afirmó Agustín de Hipona: «Creo para entender» (Credo ut intelligam).
Los peligros de los extremos:
- Fideísmo: El extremo de despreciar la razón conduce al irracionalismo, haciendo la fe vulnerable al fanatismo y irrelevante para el discurso público.
- Racionalismo: El extremo de idolatrar la razón conduce al escepticismo, negando la posibilidad de toda revelación trascendente y terminando en el naturalismo metafísico.
El prólogo de Juan presenta a Jesús como el Logos (Juan 1:1), término que significa simultáneamente «Palabra» y «Razón». Cristo es la expresión racional suprema de Dios, la lógica divina encarnada. En Él, la verdad suprema se hace accesible a la mente humana, resolviendo la aparente dicotomía entre fe y razón .
Hacia una fe pensante y una razón humilde
La fe y la razón no constituyen dos caminos alternativos hacia la verdad, sino dos alas que permiten al espíritu humano elevarse hacia el conocimiento de Dios. La razón, cuando opera dentro del marco de referencia proporcionado por la fe, encuentra su máxima realización en la exploración de la creación y la revelación divinas. La fe, a su vez, cuando se abre al escrutinio racional, se purifica de elementos supersticiosos y se fortalece como convicción bien fundamentada.
El Dios que nos mandó amarle con toda la mente es el mismo que se reveló plenamente en Jesucristo, el Logos eterno hecho carne. En Él, la Razón divina se hizo accesible a la comprensión humana. Por tanto, seguir a Cristo constituye simultáneamente el acto más racional y el acto de fe más profundo que un ser humano puede realizar.
Fuentes consultadas
- Coalition for Christian Outreach. (2015). Faith and Reason: Why Christianity Is Not a Leap in the Dark. Recuperado de https://www.ccojubilee.org/faith-and-reason-why-christianity-is-not-a-leap-in-the-dark/
- Crossway. (2019). What Is the Relationship between Faith and Reason? Recuperado de https://www.crossway.org/articles/what-is-the-relationship-between-faith-and-reason/
- Desiring God. (2015). Why God Wants You to Use Your Mind. Recuperado de https://www.desiringgod.org/articles/why-god-wants-you-to-use-your-mind
- GotQuestions.org. (s. f.). ¿Qué dice la Biblia acerca de la fe contra la razón? Recuperado de https://www.gotquestions.org/Espanol/fe-contra-la-razon.html
- Ligonier Ministries. (2020). Faith and Reason. Recuperado de https://www.ligonier.org/learn/articles/faith-and-reason
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