GALILEA, Israel (NOTICIACRISTIANA) — Un incendio forestal ocurrido este verano cerca del Mar de Galilea ha permitido a los arqueólogos confirmar la verdadera extensión de Betsaida, la ciudad bíblica reconocida como el hogar de los discípulos de Jesús: Pedro, Andrés y Felipe. Las llamas consumieron una densa capa de vegetación en el sitio arqueológico de El-Araj, exponiendo ruinas romanas previamente ocultas que sugieren que el asentamiento era una urbe de gran magnitud y no solo una pequeña aldea pesquera, transformando un desastre potencial en un hallazgo histórico crucial.
Los directores de la excavación, los profesores Steven Notley y Motti Aviam, informaron que el fuego reveló muros de edificios públicos y trazas urbanas que datan del periodo romano temprano, validando la teoría de que este sitio corresponde a la ciudad perdida de Julias. Aunque el siniestro amenazó inicialmente con destruir años de trabajo científico, la limpieza natural del terreno ha proporcionado una oportunidad única para mapear la infraestructura de la ciudad, facilitando el acceso inmediato a nuevas zonas de investigación que habían permanecido inaccesibles durante siglos.
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¿La auténtica Betsaida del Nuevo Testamento?
En un giro que el equipo de investigación describe como fortuito, las llamas se detuvieron escasos metros antes de alcanzar la «Iglesia de los Apóstoles», una basílica bizantina descubierta previamente que alberga mosaicos invaluables dedicados a San Pedro. Este evento preservó los hallazgos más delicados y religiosos del yacimiento mientras despejaba el perímetro circundante, permitiendo a los expertos visualizar por primera vez la magnitud real de la planificación urbana del lugar donde, según los evangelios, Jesús realizó milagros como la alimentación de los cinco mil.
El hallazgo fortalece la identificación de El-Araj como la auténtica Betsaida del Nuevo Testamento, superando a otros sitios candidatos gracias a la nueva evidencia de una urbanización avanzada que coincide con los relatos del historiador Flavio Josefo. La presencia de baños romanos y cerámica importada, ahora más visibles tras el incendio, confirma que los discípulos vivían en un centro culturalmente complejo y conectado comercialmente, desafiando la noción tradicional de que eran simples habitantes rurales aislados del contexto grecorromano de la región.
Con el terreno totalmente despejado por el fuego, el equipo arqueológico internacional se prepara para una nueva temporada de excavaciones intensivas que buscará trazar el plano completo de la ciudad y recuperar artefactos de la época del Segundo Templo. Las autoridades de antigüedades de Israel han asegurado la zona para proteger los nuevos vestigios, mientras la comunidad académica celebra este descubrimiento accidental que arroja luz inédita sobre la vida cotidiana y el contexto histórico de los evangelios en la Galilea del primer siglo.
Foto: aérea del incendio en Betsaida, imagen extraída de CBN News














