PUBLICIDAD

Facción “evangélica” crece como tercera fuerza del crimen organizado: Brasil

Facción evangélica crece como tercera fuerza del crimen organizado Brasil
PUBLICIDAD

NOTICIACRISTIANA.COM.- El Terceiro Comando Puro (TCP) no solo se presenta como un grupo criminal, sino que se autodefine como una facción de traficantes “evangélicos”. Su expansión desde Río de Janeiro hacia otros estados de Brasil ha estado marcada por símbolos religiosos, como la estrella de David que iluminaba el Complexo de Israel, y frases pintadas en muros que declaran: “Jesús es dueño de este lugar”.


Si valoras nuestro trabajo informativo, considera donar. Tu apoyo nos permite seguir informando con responsabilidad y mantener una voz cristiana en los medios.
¡Haz una donación única o conviértete en donante recurrente hoy! (clic aquí). Gracias por acompañarnos en esta labor.

Contradicción entre fe y crimen

Este fenómeno, conocido por investigadores como narcopentecostalismo, muestra cómo el TCP incorpora discursos y símbolos cristianos en su estrategia de control territorial. Los enfrentamientos con rivales, como el Comando Vermelho (conocido mundialmente por la reciente operación policial de Río de Janeiro), son interpretados como una “guerra espiritual”, donde la violencia se justifica en nombre de la purificación religiosa y el combate contra las “fuerzas diabólicas”.

Aunque el TCP se identifica como evangélico, comunidades cristianas tradicionales rechazan esta etiqueta. Para ellas, ser evangélico implica vivir conforme a principios de fe y conducta, algo incompatible con asesinatos, extorsiones y torturas. La idea de un “traficante evangélico” resulta inaceptable, pues contradice la esencia de la fe que dicen profesar.

Influencia del neopentecostalismo

c9cb8960 c717 11f0 9197 a502c623b7e9.png
Texto: «Tú sin Dios eres nada. Dios sin ti es Dios». Extraída: pagina12

La presencia de traficantes que se declaran evangélicos refleja el crecimiento del neopentecostalismo en Brasil. En décadas pasadas, era común que miembros del crimen organizado se vincularan con religiones afrobrasileñas; hoy, los símbolos cristianos dominan murales y grafitis en comunidades controladas por el TCP. Esta transformación cultural refuerza la identidad religiosa del grupo.

Aunque el TCP no desarrolla una teología profunda, su discurso religioso crea una “unidad ideológica” dentro del mundo criminal. Investigadores señalan que esta mezcla de fe y violencia puede seguir atrayendo nuevos miembros, especialmente en un país donde el protestantismo crece rápidamente. Como muestra, un censo en cárceles del estado de Ceará reveló que más del 40% de los presos se identifican como evangélicos.

c00a3df0 c716 11f0 9197 a502c623b7e9.png
Extraída: pagina12
PUBLICIDAD

Anuncia tu producto, servicio o empresa, escríbenos al correo: [email protected]


Comparte este artículo

Más Noticias

PUBLICIDAD