NOTICIACRISTIANA.COM- Durante un reciente sermón, el pastor brasileño Jander Magalhães reflexionó sobre la misión que Dios encomendó al profeta Jonás y utilizó el relato bíblico para exhortar a la iglesia contemporánea a asumir un rol activo y maduro en su llamado espiritual.
En su mensaje, Magalhães se refirió a lo que llamó “pequeños creyentes”, aludiendo a actitudes de resistencia, temor o inmadurez dentro de la comunidad cristiana.
Al abordar el pasaje bíblico, el pastor explicó que la negativa inicial de Jonás a predicar en Nínive terminó convirtiéndose en un problema adicional.
“Dios tenía un problema: salvar a Nínive. Si Dios tiene un problema que resolver, ¿a quién llama? A uno de sus siervos para resolverlo.
Pero cuando Dios llama a este hombre, ya no tiene un solo problema, sino dos”, afirmó, subrayando cómo la desobediencia puede complicar el propósito divino.
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Pastor llama a ser una respuesta
Magalhães enfatizó que la iglesia está llamada a ser una respuesta y no una fuente de conflictos internos. Con un tono directo, instó a los creyentes a dejar de enfocarse en disputas internas y a retomar la misión principal de la fe cristiana: la evangelización.
“Dios los llamó a ser una solución. Dejen de crear problemas”, expresó, señalando que la prioridad no debe ser perseguir desacuerdos entre creyentes, sino anunciar a Jesús a quienes aún no lo conocen.
El pastor relacionó estas actitudes con la falta de madurez espiritual y reiteró que la iglesia fue llamada a ganar almas. Enfatizó que el verdadero desafío no es administrativo ni organizacional, sino espiritual, y que el enfoque debe estar en el servicio y la misión.
Finalmente, Magalhães aclaró que el comportamiento que criticaba no depende del tiempo que una persona lleve en la fe, sino de su comprensión de la vida cristiana.
“Servir a Dios no es un favor que le hacemos; es un privilegio”, concluyó, animando a los creyentes a asumir su llamado con responsabilidad y gratitud.
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