NOTICIACRISTIANA.COM.- Cada vez más voces afirman que la clave para ser mujer es simplemente “sentirse mujer”. Esta visión, respaldada por instituciones como la Universidad de Cambridge, establece que una persona es mujer si se identifica como tal, independientemente de su sexo biológico.
Según el diccionario Cambridge, una mujer puede ser “un adulto que vive e identifica como mujer aunque al nacer se le haya atribuido un sexo diferente”.
La experiencia no es identidad
La autora Ana Ávila compara esta lógica con la famosa pregunta filosófica “¿cómo es ser un murciélago?”, de Thomas Nagel. Así como un humano no puede experimentar la realidad de un murciélago, tampoco puede vivir desde dentro lo que significa ser del otro sexo: “No se puede saber qué se siente ser algo que no eres”, afirma Ávila.
Esta condición implica malestar al percibir una desconexión entre la identidad de género y el sexo biológico. Pero tener reacciones o gustos distintos no equivale a ser del otro sexo. Por ejemplo, un hombre que ama la decoración o evita los deportes no está “sintiendo ser mujer”, sino expresando una particularidad personal.
Redefinir el sexo, ¿y luego qué?
La ideología de género propone una definición circular: mujer es quien se dice mujer. Esta visión carece de fundamentos sólidos y genera confusión personal. En cambio, la cosmovisión bíblica afirma que el sexo está determinado por el diseño biológico creado por Dios: “Varón y hembra los creó” (Gn 1:27). El cuerpo informa la realidad, no los sentimientos.
¿Puede la Biblia ayudar a entender la identidad?

Según Ávila, la buena noticia es que “tu incomodidad no se debe a que estés en el cuerpo equivocado”. El género no es una construcción emocional sino una verdad fisiológica y espiritual. Ser mujer implica una estructura biológica diseñada para glorificar a Dios, no una sensación interna subjetiva.
La experiencia emocional puede ser confusa, pero el cuerpo y la Escritura ofrecen un ancla segura. “Solo a través de Jesús podemos descansar en la verdad de Dios”, concluye Ávila. En un mundo que confunde identidad con emoción, la fe ofrece claridad, propósito y libertad.
Artículo original de TGC.
Anuncia tu producto, servicio o empresa, escríbenos al correo: [email protected]










